lunes, 24 de diciembre de 2012

una idea

El guión parpadea sobre la pantalla esperándome pacientemente, y llevo tanto rato con la vista fija en esa minúscula raya negra intermitente, que hasta he llegado a mantener una conversación con ella.
Raya: " Tranquila María, tengo todo el tiempo del mundo, eres tú la que se ha quedado sin ideas"
Yo:  (suspiro lento y profundo, seguido de silencio)
La verdad es que es cierto, pero me cuesta admitirlo. Supongo que es lo más duro que le puede pasar a alguien con complejo de escritor: tener una crisis de ideas. Porque en realidad, yo creo que siguen ahí, en mi mente... lo que pasa es que necesito que pase algo, o que haya alguien que sin quererlo, de repente encienda mi bombillita y entonces yo sea capaz de verlas.
Así que para Navidad, ese es mi deseo: conseguir una idea... que digo, puestos a pedir, lo que necesito es LA idea, una grande, brillante! Una idea que de pie a mil más, y me devuelva de nuevo al mundo de las palabras, ese mundo donde mi corazón late con más fuerza, ese lugar mágico donde todo es posible al segundo de pensarlo.
Porque para mi, como el instrumento para el músico, o el lienzo para el pintor, ...el mundo de las palabras es el único espejo capaz de mostrarme tal y como soy.
Solo necesito una idea, solo una........

jueves, 6 de diciembre de 2012

Querido lector, espero no molestarte pero tengo una teoría

"Las personas somos como los libros:
*Están aquellos grandes y pesados, llenos de conceptos exactos que no admiten el más mínimo error. No son la clase de libros a los que acudimos con frecuencia, pero en cuanto queremos ser rigurosos y necesitamos un poco de realidad, éstos nos dan exactamente lo que buscamos. Digamos que a todos nos hace falta tener uno cerca, para que cuando nos equivoquemos, nos digan qué es lo que debemos hacer.
*Luego están esos que tienen pocas páginas llenas de dibujos pero tienen las portadas más bonitas que te puedas imaginar. Esos que ves en el escaparate de una librería y por alguna extraña razón, los coges y les echas un vistazo, porque a primera vista te han llamado la atención. Pero luego siempre acaban allí, donde los cogiste, porque tú ya has crecido y crees que esos, son para niños pequeños. Demasiado fáciles de leer; demasiado.... simples? Sea por la razón que sea, no encajan en tu estantería, así que nunca los terminas de leer.
*Y, querido lector, el mundo es una biblioteca, y podría pasarme explicando cada sección de ésta mucho tiempo, pero no me apetece, y seguramente a ti menos... así que me limitaré a enseñarte el pasillo secreto donde se encuentran los libros que suelo leer, los libros que me hacen soñar y aquellos que me inspiran al mismo tiempo, a escribir:  allí, se encuentran los libros que tienen títulos extraños, los de aventuras, y los de amor. También aquellos de espías, de fantasía y de humor. No se por qué, pero son los que me enganchan, los que una vez abiertos soy incapaz de volver a cerrar.
Y te diré por qué:
- Todos, absolutamente todos los que estamos en este mundo, somos escritores y al mismo tiempo críticos. Cada día, cada segundo que vivimos, estamos escribiendo nuestra historia. Y algunos saben perfectamente qué título quieren poner a su vida, mientras otros dejamos que éste cambie a merced del viento.
Somos tímidos para escribir según que palabras, y por eso, algunos capítulos de nuestra vida están todavía escritos en un borrador. Pero todo depende de la persona que nos sostenga en sus manos. Hay veces que puede no gustarle algunos pasajes que hayamos escrito, pero si es un buen lector, no dejará que eso le afecte, nos seguirá leyendo. Y entonces, podrás pasar a limpio todas las palabras que, como escritor, te da vergüenza publicar. Porque aunque nadie las vea, siguen siendo parte de tu historia, parte de ti.
 Así que no te desanimes, porque siempre habrá alguien que se muera de ganas por leerte. ( o releerte, quién sabe)
Yo, por mi parte, nunca dejo de escribir. Me gustaría llegar a ser premio planeta, ya sabes, un libro que sobreviva al tiempo, una historia inmortal. Pero para ello he de crear un buen argumento, y saber decir mucho, con pocas palabras. He de tener suspense, romance y acción; he de ser única. "

Mis preferidos_ los libros difíciles de leer, los poemas no dedicados y las ediciones de bolsillo.
PD: lo sé, es una teoría un tanto curiosa, y siento comparar las personas con los libros (gajes de escritora, supongo) pero creo que me entiendes. Y si no, no te preocupes, a mi a veces también se me hace difícil :)



miércoles, 28 de noviembre de 2012

Mientras cierro los ojos

Mientras cierro los ojos, el mundo sigue ahí fuera: vacío... y lleno.
Vacío de palabras, vacío de besos
lleno de mentiras, de engaños, de secretos.
Vacío de respuestas... lleno de misterios.
Y mientras cierro los ojos el mundo se queda quieto,
se disipan mis dudas y se detiene el tiempo.
Todo es posible, aunque en un principio fuese negro.
Aunque nada sea real, y sólo se escuche el silencio.

Mientras cierro los ojos, ya no tengo miedo.
Si algo me venía grande, ahora se ha hecho pequeño.
Mis problemas mueren, en su lugar sólo hay sueños;
y entonces soy capaz de cumplir mis deseos:
desde pintar sonrisas, hasta cabalgar los cielos.
Porque todo es posible, si crees con fuerza en ello.
Se que no es fácil...empezar de cero,
abandonar en la mente todos tus recuerdos;
pero no te asustes, ya crearás otros nuevos.
Y si decaes, y lloras porque los echas de menos,
hay tiempo suficiente para sentarte y releerlos;
Releer quién eras, recordar a ese niño pequeño
que creía que los conejos blancos vivían en los sombreros.

Ahora toca abrir los ojos, enfrentarse con aquello
con lo que día tras día no haces más que poner "peros".
Sí, la vida, ya sabes a qué me refiero:
ese tren con un sólo vagón de un sólo  pasajero.
Despierta, abre los ojos... no hay tiempo para sueños!
No hay tiempo para ilusiones, ni para creer en cuentos.
Que este tren no espera, si no subes en el momento.

Y es que la vida se mide en segundos, en miradas y en recuerdos,
y no hay nada que perdure, porque nada es eterno...
ni la infancia, ni el dolor; ni siquiera el sentimiento
que ahora intento poner en estos frágiles versos.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Here comes the sun


 Madrid era muy grande o ella demasiado pequeña, pero sus pies seguían recorriendo sus calles en ese día de lluvia.
El mp4 encendido en su bolsillo ponía música de fondo a su paseo sin rumbo. Iba sin paraguas, protegiendo su pelo ya mojado bajo la capucha de su chaqueta azul marina.
Y miraba hacia delante sin ver, proyectando recuerdos en las gotas que caían de un cielo pintado de gris. No pensaba volver a casa...nunca. Se había negado que aquél era un hogar, y eso la hacía mirar el lugar donde vivía como si fuera una cárcel, olvidando que fue ella misma quien había construido los barrotes antes de haberle dado una oportunidad al lugar.
Siguió caminando junto a The Beattles, con las manos escondidas en los bolsillos de sus tejanos y en silencio, absorta en su mundo; un mundo quizás demasiado idílico comparado con la realidad.
Siguió caminando, sin importarle su destino. A fin de cuentas, ¿quién cree en ese estúpido juego llamado “casualidad”? ¿quién se atreve a defender sus ideas, su filosofía de vida, o incluso su propia identidad?
¿quién sino una escasa minoría dentro de este mundo engreído es capaz de creer que todo es posible si se tiene un poco de fe?
Al fin y al cabo, y por triste que parezca, sólo esa dulce minoría cree en si mismos: un conjunto de ilusos, tal vez soñadores o sabios despistados... un conjunto de nombres no escritos entre los que, casi ilegible, y difuminado por una inocente lágrima, se encuentra el suyo.










sábado, 3 de noviembre de 2012

Si algún día me encuentras... bésame


Eh tú! Voy a dedicarte estas palabras, y en el fondo puede que nunca las leas. Aunque, sinceramente, no quiero que lo hagas.
Recuerdo perfectamente cuando te conocí, era verano. Pero ese momento es nuestro y seguirá siendolo hasta que decidas olvidarlo. (momento en el que pasará a ser sólo mío.)
Hacía tiempo que no hablábamos, aunque tampoco es que tengas mucho tema de conversación. Sin embargo nunca he creído que tus silencios sean incómodos, pues los suples con miradas. Y no es que tengas los ojos más bonitos del mundo, es sólo que destilan ternura y sentimiento aunque tú no seas consciente de ello. A veces, cuando llevas observándome demasiado tiempo, olvido que estás ahí y yo también te miro. Repaso tu cuerpo y me detengo en tus labios, suplicándoles que se acerquen a los míos una sola vez.
Pero entonces algo se acciona en mi mente y despierto. Tú nunca serás mío, y es que nunca quise que lo fueras. Ni siquiera ahora quiero. Puede que deseara tenerte durante unas horas... sólo durante un corto espacio de tiempo perdido, sólo durante una noche que al alba no recordemos.
Y volver a mirarnos indiscretamente en nuestro próximo encuentro, analizando cada detalle que pueda decirnos que seguimos siendo los mismos: dos tímidos adolescentes entre los que, hasta ahora, y si lo dicta el destino, nunca llegará a pasar nada.
Pero, si algún día me encuentras, en un futuro... no me preguntes antes de besarme, simplemente hazlo. Escribe un final a nuestra historia de amor inacabada. Y escríbelo con pasión, para que nunca olvide ese beso, para que después de ese lleguen más y más intensos. Escribe sin miedo y con dulzura, y escríbelo en tu mente para poder releernos siempre que eches de menos aquel final de nuestra historia inacabada; siempre que anheles aquel final que nunca llegó a suceder.
Y es que yo nunca quise que pasara, y en el fondo, y tras todas esas miradas...tú tampoco quieres.
Y es que no te quiero, nunca lo hice y probablemente nunca lo haga; pero si algún día me encuentras, pregúntame de nuevo. Quizás entonces no seré tan cobarde como para decirte que te quiero, siempre lo hice y aunque el tiempo decida separarnos...siempre lo haré.